La Otra Clase

En este texto queremos ofrecer una propuesta de intervención en entornos educativos, en relación a los procesos de mediación y transformación positiva de los conflictos que emergen en los mismos en el entorno de convivencia dentro y fuera del entorno escolar. Se basa en un proyecto que llevamos ejecutando desde el año 2013 en 5 distritos de Madrid y dos pueblos de Valencia. Nuestra propuesta se fundamenta en los resultados positivos que hemos ido alcanzando en el proceso de aplicación y mejora del proyecto1. Se ha realizado una intervención en más de 40 centros educativos, con una intervención directa junto a más de 1500 alumnos y alumnas, así como más de 100 familias y en torno a 220 profesoras/es. Mediante la metodología del Teatro Sistémico, que se nutre del teatro de las personas oprimidas, la psicología de procesos, el enfoque sistémico existencial y la educación popular, el programa de mediación y convivencia “La Otra Clase” busca generar un cambio de paradigma.

 

…UNA MIRADA DESDE LA TRANSFORMACIÓN POSITIVA DEL CONFLICTO

… UNA MIRADA INTEGRATIVA

…UNA MIRADA AL SERVICIO DE LA RECONCILIACIÓN

Si asimilamos un cambio de mirada, esto implica un cambio de paradigma en donde:

 

  • No existe, como planteó Freire, dualidad opresor-oprimido, sino una figura mixta en la que todas jugamos un papel (opresora/oprimida).
  • La persona que es oprimida, emprende un proceso de empoderamiento y lugar de fuerza para poder confrontar la violencia y encontrar un camino donde estar capacitada para hacerle frente desde un lugar de seguridad interno, y un lugar de fuerza externo.
  • La persona que oprime, emprende un proceso de comprensión de su propio dolor para así salir del rol de perpetuador, y asumir su lugar de víctima en las violencias personales que ha vivido o vive. Este lugar de conectar con el dolor ablanda la coraza y las máscaras en donde se puede haber acomodado la persona. Es un lugar de oportunidad de reconocerse vulnerbale, y esto puede llevarle a un lugar nuevo de fuerza sano y no perpetuador. Para que esto ocurra la persona opresora necesita encontrar un lugar de vínculo emocional muy sólido, porque suele tener todos los cimientos de apoyo emocional directo (familiar) heridos o inexistentes.

En este punto, ofrecemos a las personas que han estado en un rol de opresores, un espacio de apoyo mutuo para des-estigmatizar y lograr encontrar motivos que le lleven a no caer en patrones de conducta violenta o, si lo hace, reconocerlo y aceptar que esta haciéndolo y por qué.

 

Y entonces planteamos que los equipos de mediación de los centro los conformen tanto personas voluntarias, elegidas por los grupos o, en este caso, personas con perfil de “agresor/a”. Esta diversidad en el equipo de mediación garantizará que haya riqueza y diversidad en la mirada y en las habilidades puestas al servicio de las mediaciones, contando con aquella persona que se encuentre más cerca de poder ofrecer apoyo y ayuda al conflicto porque, puede, lo haya vivido de una u otra manera.

 

Creemos que los proyectos de Mediación de los centros educativos tienen que ser diversos, abiertos y mixtos. Conformados por el alumnado, el profesorado y también por las familias. Experiencias como las comunidades de aprendizaje o los proyectos de aprendizaje servicio, donde toda la comunidad escolar y la comunidad barrial se ponen al servicio de una mejora en las relaciones de vida.

 

Convertir los proyectos de mediación en escuelas de convivencia comunitaria, en donde se rompa con el modelo de persona mediadora modélica, elegida por compañeros y compañeras de aula y con una sensibilidad previa o un deseo de reconocimiento y pertenencia. Equipos de mediación donde se humanice el vínculo, donde todas las personas que lo conforman se asumen como partes de los conflictos, y vivan la experiencia como una oportunidad, no para adoctrinar o dogmatizar de lo que es bueno o malo, sino para vivir a través de esa experiencia su propia reconciliación interna con posibles momentos traumáticos que tienen que ver con el conflicto que ahora se encuentra en la mediación.